Casas rurales El Soto es un complejo turístico compuesto por 6 casas, donde se
respetan los aspectos ecológicos y estéticos del entorno, por lo que el impacto
en el paisaje es mínimo, no percibiéndose las construcciones en el entorno hasta
que el visitante llega al destino.
Las casas que componen la finca tienen un
marcado carácter personal, con su propia personalidad y aptas para satisfacer
todos los gustos. Cada una posee un nombre de antiguos cortijos de la zona, ya
en desuso, evocando lo que en un día fueron, como un fiel homenaje de aquellas
viviendas habitadas por familias rurales donde realizaban sus menesteres
agropecuarios.
Ubicadas en la ladera de una montaña, llamada sierra de la
Hiedra en el término municipal de Nivar, en pleno Parque Natural de Huetor, con
vistas a uno de los pueblos más bonitos de la provincia de Granada (Cogollos
Vega) nada tiene que envidiar en su paisaje a la famosa comarca de la Alpujarra,
a tan sólo 15 minutos de Granada y 1 hora de Sierra Nevada o de la
playa.
El entorno tiene unas vistas impresionantes a la vega de Granada,
con unos paisajes de media montaña donde la vista se pierde y los atardeceres
más bonitos que se puedan imaginar, haciendo pensar si lo que se está viendo
pertenece realmente a este mundo.
Tan solo con dar un paseo, estamos en
el pueblo donde poder comprar en los supermercados o hacer una ruta de tapas en
los numerosos bares y restaurantes, donde poder degustar las comidas caseras de
la zona.
Las fincas se alquilan de manera independiente, al margen del
número de visitantes que quieran alojarse, aunque no podrá sobrepasar las plazas
establecidas para cada vivienda, si bien podrán alojarse dos personas más por
casa mediante el correspondiente acondicionamiento.
Características
Exterior: barbacoa, muebles de jardín, piscina,
terraza.
Idiomas: español.
Interior: chimenea, comedor, sala de
estar.
Para minusválidos: habitación adaptada para
minusválidos.
Servicios: admite animales.
Situación: acceso asfaltado,
afueras del casco urbano, montaña, señalización del acceso.
LA
JUMOSA: vivienda de ocho plazas, con el salón independiente de la cocina, un
dormitorio en la planta baja con cama de matrimonio y una amplia buhardilla con
seis camas. Su ubicación, en la zona más alta de la sierra, al abrigo de una
arboleda, da un especial carácter romántico al entorno. Ancestralmente vivía una
familia dedicada a las labores de labranza y a la realización de carbón,
constituyendo su principal sustento. Su denominación procede de la palabra jumo
(etimológicamente jumo derivo del castellano antiguo a la palabra humo). La
elaboración de carbón de encina, robles y quejigos, mediante la quema de las
pilas de madera, provocaba una espesa humareda, y principal causa de la
desaparición de gran parte de estas especies en el lugar. De aquí el nombre de
jumosa, adjetivo de jumo.
LA MOJAIVA: casa de dos plazas si bien mediante una
cama supletoria se pueden alojar hasta 4 personas. Compuesta de una gran sala
que hace de comedor, salón, cocina y dormitorio, pero no por ello pierde su
carácter acogedor, ideal para aquellas parejas deseosas de pasar un rato íntimo
en un paraje lleno de belleza. El nombre de la finca viene de un cortijo rodeado
de olivares y que perteneció a unos frailes dedicados a molturar la aceituna de
la zona. Durante la guerra civil española se convirtió en un cuartel provisional
para la legión.
LA TAULA: vivienda unifamiliar de 5 plazas completamente
equipada para hacer más grata la estancia de los hospedados, pero sin perder la
estética de un pequeño cortijo antiguo andaluz. Posee dos dormitorios, uno de
ellos en la buhardilla, donde tiempos atrás fue un pajar. Su nombre viene de un
cortijo, situado cerca del embalse del Cubillas, perteneció en sus inicios a los
colonizadores árabes, de ahí su nombre, pasando más tarde a la propiedad de una
orden religiosa de monjas que construyeron uno de los principales cauces de agua
de Cogollos Vega para así abastecer sus huertos (la acequia de Morob).
LOS ASPERONES: situada en el punto más alto, es la más visible de todas la que
conforman nuestro conjunto arquitectónico, por lo que resulta la más visible y
con unas magníficas vistas. Posee dos dormitorios, uno en la parte baja y otro
en la buhardilla, en total seis plazas, muy acogedoras y adaptadas para
minusválidos por ser a única que tiene acceso con vehículo. Su nombre viene de
uno de los cortijos más grandes y bellos de la zona más montañosa del pueblo
donde abunda una piedra (el asperón) que desgastaba con facilidad los aperos de
labranza, tanto azada como arado, de ahí su nombre.
CARIALFAQUIR: con seis
plazas, está construida con maderas, resultando el conjunto con un enorme
atractivo. Posee un gran salón con cocina, dormitorio con cama de matrimonio y
cuarto de baño, todo en la planta baja, además posee una buhardilla con cuatro
camas. En el exterior de la casa hay una gran parcela donde se pueden sembrar
hortalizas. Este cortijo está situado en un valle, del que toma su nombre,
rodeado de un inmenso bosque mediterráneo que forma parte del parque natural de
Huétor. El turista podrá disfrutar del entorno natural a través de sus bellas
rutas por donde no pueden pasar vehículos a motor. Esta palabra procede del
árabe, si bien desconocemos lo que significa.
EL MORALEJO: es también una
casa de madera, con seis plazas con salón, cocina adosada hecha de piedra,
dormitorio con cama de matrimonio, cuarto de baño con ducha hidromasaje y
bañera, buhardilla con cuatro camas. El entorno en el que se encuentra se
caracteriza por encontrarse cerca del nacimiento del río Blanco, nombre que hace
referencia a sus aguas blanquecinas debido al exceso de cal que presentan.
Situada en la sierra, la denominación de la vivienda se debe a los árboles y
arbustos de moras que tiene en la puerta. Es la finca mejor conservada de
todas.
Actividades
Rutas a caballo
Senderismo con
guía
Vuelo en ultraligero o parapente
Escalada
Granja con gallinas de
corral, frutales en temporada.
Lugares de Interés
Se puede
hacer un recorrido por los más de 40 km. de trincheras que quedaron tras la
guerra civil española.
Visitar la torre vigía nazarí, la cueva del agua, la
cueva de las ventanas en Piñar, los baños árabes del pueblo, el peñón de la
Mata, el parque natural de Huetor y como no la cercanía a la ciudad de Granada
da mucho que ver.